
Áster
Un áster es un monolito rúnico diseñado para proteger ciudades, fortalezas e infraestructuras críticas frente a hechizos de gran capacidad destructiva.
Su función no consiste en impedir el lanzamiento de la magia, sino en debilitar o disipar parcialmente sus efectos antes de que alcancen el área protegida.
La existencia de un áster constituye una de las principales medidas de defensa civil de cualquier gran asentamiento.
Funcionamiento
Un áster permanece activo de forma permanente gracias a una compleja red de runas capaz de absorber y redistribuir la magia residual del entorno. Su característica forma de obelisco permite elevar y distribuir el campo protector de manera uniforme sobre el área circundante.
Cuando una descarga mágica especialmente intensa entra en contacto con su campo de protección, la piedra concentra la energía acumulada y genera una barrera arcana que interfiere con la propagación del hechizo.
Aunque no es invulnerable, un áster correctamente mantenido puede evitar la destrucción de barrios enteros durante un ataque mágico.
Mantenimiento
Las runas que componen un áster requieren inspecciones periódicas por parte de magos especializados.
La falta de mantenimiento provoca una pérdida gradual de eficacia y aumenta el riesgo de fallo durante una emergencia.
También pueden deteriorarse cuando la magia residual del entorno resulta contaminada por determinadas prácticas prohibidas, especialmente aquellas relacionadas con magia ritual de gran escala o hechicería corrupta. Esta degradación suele ser progresiva y no siempre resulta visible desde el exterior, por lo que un áster aparentemente intacto puede ofrecer una protección muy inferior a la prevista.
En estos casos suele ser necesario purificar la piedra antes de restaurar sus inscripciones.
«Un áster no existe para detener la guerra. Existe para que una ciudad sobreviva el tiempo suficiente como para volver a conocer la paz.» Christine Áster
Ásteres temporales
Además de las instalaciones permanentes, existen ásteres temporales, preparados para campañas militares o situaciones de emergencia.
Estas versiones carecen de una reserva estable y deben mantenerse activas mediante el suministro continuo de maná por parte de uno o varios hechiceros. Si el flujo se interrumpe o alguno de los hechiceros pierde la concentración, la barrera puede debilitarse o colapsar de forma inmediata.
Su capacidad de protección depende directamente de la potencia y resistencia de quienes los sostienen.
Durante las grandes guerras es habitual desplegarlos para proteger campamentos, hospitales de campaña o posiciones estratégicas frente a bombardeos mágicos.
Grandes ásteres
Los ásteres de mayor tamaño constituyen auténticas obras maestras de la ingeniería rúnica.
Los dos más importantes del continente protegen las ciudades de Lirios y Lis, cuya importancia política y estratégica justifica el enorme coste de su construcción y mantenimiento.
Su pérdida dejaría expuestos a millones de habitantes ante ataques mágicos de gran escala.
Curiosidades
- Los aprendices de magia suelen estudiar maquetas funcionales de ásteres antes de enfrentarse a matrices rúnicas de mayor complejidad.
- La inspección de un gran áster puede prolongarse durante varias semanas.
- Las autoridades consideran un delito grave dañar deliberadamente una piedra áster o alterar cualquiera de sus runas.
- Muchas ciudades menores carecen de un áster permanente debido a su elevado coste, por lo que dependen de defensas militares convencionales o de destacamentos de magos.
- El nombre procede de Christine Áster, una maestra runista de Lirios que desarrolló el primer sistema de protección urbana durante la Formación del Imperio.
- Aunque hoy la mayoría de ciudadanos desconoce su origen, todas las piedras de este tipo siguen recibiendo su nombre.