La intención de este artículo no es que su lector sea capaz de lanzar hechizos tras su revisión, sino que consiga comprender las bases con las que la magia funciona en el Imperio.


Magia Imperial para inexpertos

Lo más importante y lo primero que debe comprender un mago en su carrera es que la magia se basa en la provocación de una disonancia en la canción de la creación, es decir una distorsión temporal de la naturaleza.

Las consecuencias de dicha distorsión desaparecerán inmediatamente en cuanto el hechizo concluya, pero su efecto hará que la canción de la creación siga un rumbo sensiblemente diferente.

Un ejemplo práctico: un hechizo hace aparecer una llama en el aire y esta prende una hoja seca. Aunque el hechizo termine de inmediato, el fuego puede extenderse al resto del montón por medios naturales.

Sin el hechizo, las hojas nunca habrían ardido. Esta continuación natural de las consecuencias provocadas por un conjuro recibe el nombre de «Inercia Histórica».

Advertencias

  • La magia es peligrosa: debe usarse con responsabilidad, ya que la «Inercia Histórica» puede ser mortal.

  • La magia puede fallar: al depender de la voluntad del lanzador, puede descontrolarse.

Conceptos básicos

  • Maná: La energía que compone la canción de la creación. Si el universo fuese una melodía, cada porción de maná sería una de sus notas.

  • Maná Residual: Se trata de notas perdidas en la canción que se encuentran dispersas por el mundo y que surgen de forma natural. Se acumula allí donde la canción de la creación presenta mayor intensidad o donde se han producido alteraciones mágicas frecuentes. Con el tiempo, vuelve a integrarse en el mundo o puede ser absorbido por seres y objetos capaces de almacenarlo, conocidos como «ascuas».

  • Hechizo: Es la creación de una distorsión en la naturaleza mediante el uso del maná y la voluntad del lanzador. Se articula mediante una red de figuras geométricas cerradas que contienen runas.

  • Ritual: Es un hechizo preparado de forma metódica, que permite realizar un despliegue mayor al que un mago normalmente podría realizar. Generalmente requiere algún tipo de fuente adicional, como varios participantes, ofrendas o sacrificios (nota: los sacrificios están prohibidos en el Imperio, salvo autorización expresa de la autoridad competente. La ignorancia del procedimiento no constituye una defensa válida.).

  • Runas: Es el lenguaje que se usa para formular hechizos de forma regular. No crean la magia, pero permiten ordenar el maná y definir con precisión la disonancia deseada.

Fisiología de un mago

Todo hechicero necesita tres elementos para lanzar magia: cáliz, óculo y voluntad.

Estos tres factores pueden ser entrenados por un mago.

  • El cáliz: Es la reserva de maná individual en los cuerpos de determinados seres capaces de almacenarlo por su propia naturaleza, al igual que las «ascuas».

  • El óculo: Es la apertura al exterior de un cáliz, es decir, la cantidad máxima de maná que un hechicero puede liberar al mismo tiempo en la realización de un hechizo. Cuando un mago abre su óculo, libera siempre un caudal determinado. Puede aumentar su capacidad mediante entrenamiento, pero no reducir voluntariamente la cantidad mínima que atraviesa esa apertura. Para realizar hechizos de categoría inferior necesita realizar complejos rituales de contención.

  • La Voluntad: Se trata de la capacidad del propio hechicero de visualizar el efecto de su conjuro. Es decir: un mago poco entrenado difícilmente será capaz de crear una llama bajo la lluvia, pero uno con la suficiente experiencia podría crear una llama directamente bajo el agua.

Fisiología de un mago
Códice Carlier • Hoja 132 • Fisiología de un mago.

Clasificación de la magia

  • Doméstica: se basa en utilidades, como por ejemplo hacer que la ropa de un cesto se limpie y huela a rosas. Existen multitud de rituales y hechizos que pasan de padres a hijos y magos cuyo máximo regocijo consiste en coleccionarlos.

  • Combate: es magia utilizada en la lucha. Se basa en el uso de la magia para hacer daño, y por tanto su enseñanza está restringida a magos autorizados (nota: se recomienda no practicar magia de combate en espacios cerrados, cocinas, archivos públicos o inmediaciones de materiales inflamables.).

  • Sagrada: está especializada en rituales complejos para llamar la atención de la voluntad de una deidad concreta, que se una a la del lanzador del hechizo. Estos llamados «milagros» son discutidos por ciertos maestros que consideran que la voluntad de las deidades no existe y que realmente todo es obra de la autosugestión del lanzador.

  • Artesanal: es la conveniente para crear objetos con propiedades mágicas, como por ejemplo crear una fuente de la que brota agua constantemente aprovechando el maná residual.

Categorías

Con el fin de poder medir todo esto de forma tangible, la magia y los magos son clasificados según sus capacidades.

Categoría de los hechizos

Un hechizo tiene tres componentes principales, y los tres dependen de las características que hemos visto en los hechiceros:

  • El Cáliz determina la cantidad de tiempo que un hechizo puede estar activo,
  • el Óculo el espacio máximo que abarcará y
  • la Voluntad, la magnitud de la distorsión.

Una vez conocidas la magnitud de la subversión, la extensión máxima que abarcará y su duración, puede determinarse la categoría del hechizo.

Esta clasificación no responde a uno solo de esos factores, sino a la combinación de los tres. Una llama breve y localizada pertenecerá a una categoría baja, mientras que una alteración moderada capaz de afectar a una región, aunque sólo dure un pulso, requerirá una categoría considerablemente mayor.

La categorización exacta corresponde a los tratados académicos y a los organismos encargados de certificar hechizos y hechiceros.

Categoría de los magos

Debido a que los magos de óculo elevado no pueden ejecutar directamente hechizos de baja categoría sin provocar efectos desproporcionados, los hechiceros se clasifican en círculos.

El círculo de un mago nunca puede superar el menor de estos dos valores: su óculo, o el mayor rango de hechizo no ritual que pueden conseguir.

Un mago de círculo alto podría incendiar su torre intentando encender una vela, por lo que siempre es conveniente que use un objeto mágico para ello, o que participe un aprendiz.

Vida cotidiana de un mago

Los grandes magos rara vez trabajan solos. Un laboratorio suele estar dirigido por un maestro y varios aprendices especializados en tareas de precisión que el primero no puede ejecutar directamente sin recurrir a instrumentos de contención.

Los aprendices, además de realizar versiones de prueba de grandes hechizos, pueden especializarse en determinadas tareas, de manera que su utilidad puede multiplicarse: por ejemplo un mago especialista en jardinería podría encargarse de los reactivos necesarios para crear ciertas pociones.

Los laboratorios y centros de experimentación deben ser amplios, por seguridad, además de aislados de los archivos.

En el Imperio se considera que un gran mago no es quien puede lanzar el hechizo más espectacular, sino quien posee mano fina.

Tener mano fina significa ser capaz de repetir el mismo conjuro cientos de veces sin desviaciones apreciables y saber cuándo la mejor decisión consiste en no usar magia.

Curiosidades

  • Un gran mago tarda diez veces más que un aprendiz fabricando una vajilla encantada que se limpie sola o una escoba autónoma. Paradójicamente los nobles suelen presumir de la posesión de este tipo de objetos.

  • La presencia de un gran mago en una negociación suele incomodar a todas las partes. Aunque rara vez intervienen por iniciativa propia, su sola capacidad destructiva hace que cualquier reunión deje de percibirse como un diálogo entre iguales.

  • La mayor parte de los incendios provocados por magia no son consecuencia del hechizo, sino de la Inercia Histórica. Por ello, los seguros imperiales consideran que un fuego iniciado mediante magia sigue siendo un incendio convencional una vez extinguido el conjuro a efectos de compensaciones a terceros.

  • Las bibliotecas imperiales prohíben el uso de magia de cualquier círculo en las salas de manuscritos. La prohibición se instauró tras el incendio de la Biblioteca de Suirén, provocado al intentar encender una pipa.

  • Quien necesita un gran mago para encender una vela, probablemente también necesite otro para apagar un incendio.

«Si después de leer esto sigues queriendo ser mago, ya reúnes la primera cualidad necesaria: una preocupante falta de instinto de conservación.» Lullaby