
Asamblea Coral
«Los dioses exigen fe, obediencia y ofrendas. El Imperio sólo les exige una cosa: que merezcan las tres.» Irina D’Aerte, Emperatriz Eterna
El nombre de Asamblea Coral hace referencia a la creencia de que la voluntad de los dioses se manifiesta como un coro de voces. Ningún sacerdote puede escucharla por sí solo; sólo el consenso de muchos puede aproximarse a ella.
La Asamblea Coral no interpreta la voluntad de los dioses, sino que procura mantener el equilibrio entre todos sus cultos.
Funciones
La Asamblea Coral de un lugar selecciona al Sumo Prelado que actuará como representante del culto organizado dentro de sus fronteras políticas.
Dado que el número de consejeros es par, en caso de empate el voto del Sumo Prelado rompe la igualdad. Tradicionalmente se interpreta que, cuando los hombres no alcanzan el consenso, corresponde a los dioses inclinar la balanza.
Templos
Son los lugares de oración oficialmente reconocidos y mantenidos por los prelados de la Asamblea Coral. Deben permanecer abiertos sin interrupción de día y de noche.
Los templos pueden dedicarse a una o varias deidades, aunque cada comunidad suele mostrar mayor devoción hacia unas que hacia otras.
Aunque se pueden organizar oraciones especiales en los templos, lo habitual es visitarlos y dejar una ofrenda a la hora de realizar una petición a una deidad.
Algunas veces las deidades aparecen físicamente en los templos para atender en persona ciertas peticiones. Son momentos tan importantes, que suelen aparecer en los libros de historia local.
Rangos
- Asamblea coral: Es la reunión de los prelados. Se realiza cada estación o en momentos de crisis.
- Prelados: Supervisan los cultos a las deidades representadas en el interior de un templo.
- Sacerdotes: Dirigen ceremonias y el funcionamiento de los templos.
- Acólitos: Auxiliares, aprendices y recién llegados.
Vida de los sacerdotes
Cualquiera puede ser acólito, y la educación necesaria para serlo corre a cuenta de los sacerdotes de los templos. Los acólitos, además, son enviados a los turnos nocturnos a los diferentes templos, donde pueden estudiar y desarrollar sus habilidades.
Los sacerdotes deben vivir conforme a los valores de la deidad a la que sirven. Se cree que traicionar esos principios atrae la maldición del dios correspondiente, una desgracia capaz de extenderse también a sus descendientes.
Cuando es necesario un nuevo prelado, por la muerte de uno, o la fundación de un nuevo templo, la Asamblea Coral lo escoge.