Archivo Imperial

Carola

La carola es una pequeña flor aromática cultivada en buena parte del continente por la extraordinaria variedad de colores que pueden presentar sus pétalos.

Aunque rara vez supera el tamaño de una moneda de cobre, produce una fragancia dulce y persistente que se conserva incluso después del secado, motivo por el que es una de las flores más utilizadas en infusiones.

La carola
Códice Carlier • Hoja 132 • La carola.

Cultivo

Crece con facilidad en praderas templadas y en los márgenes de caminos bien drenados.

Su resistencia y rápida reproducción permiten encontrarla tanto en jardines nobles como en huertos familiares, donde suele reservarse un pequeño espacio para su cultivo.

La recolección se realiza al amanecer, cuando el rocío conserva la mayor parte de sus aceites aromáticos.

Uso culinario

Los pétalos secos de carola pueden mezclarse con las hojas de té durante el secado o añadirse directamente a la infusión.

Su aroma suaviza el amargor de muchas variedades de té y aporta un ligero sabor floral sin resultar empalagoso.

También se utiliza para aromatizar mieles, dulces y algunos licores suaves.

Perfumería

Los aceites esenciales de la carola se emplean en jabones, perfumes y aceites de baño.

En las ciudades imperiales es habitual colocar pequeños saquitos de pétalos secos entre la ropa para conservar un olor agradable durante meses.

Era Carola

Los quinientos años posteriores a la Era Liliana reciben el nombre de Era Carola.

Los cronistas imperiales describen este periodo como una época de expansión, prosperidad y asombro, durante la cual el Imperio dejó de ser únicamente una potencia nacida de la guerra para convertirse en una civilización admirada en todo el mundo.

El nombre alude a la carola, cuya floración exuberante y multicolor se convirtió en una imagen del Imperio en pleno esplendor.

«Los soldados plantaron las semillas. Ahora nos corresponde aprender a cuidar el jardín.» Irina D'Aerte, Emperatriz Eterna

Simbolismo

La carola representa la prosperidad, la diversidad y la capacidad de una civilización para florecer sin perder aquello que la mantiene unida.

Sus pétalos de numerosos colores se interpretan como una imagen de los distintos pueblos, culturas y territorios reunidos bajo el Imperio Eterno.

Desde el inicio de la Era Carola, la flor aparece con frecuencia en celebraciones públicas, jardines institucionales y obras destinadas a mostrar la riqueza y el poder imperial.

Folclore

Ofrecer té aromatizado con carola se considera un gesto de hospitalidad.

Con el tiempo, la costumbre ha pasado a expresar algo más amplio: recibir a alguien y hacerle un lugar dentro de una casa, una comunidad o un reino.