Archivo Imperial

Familia Black

Es una de las dinastías más antiguas e importantes de la humanidad, además de ser la primera que realizó pactos con demonios durante la Segunda Era.

Los Black participaron en la conquista del actual Reino de las Tres Lunas y gobernaron durante sucesivas dinastías mediante una combinación de sabiduría y terror.

Historia

Se desconoce la fecha exacta de fundación de la dinastía, aunque se especula que surgió durante los primeros contactos entre los demonios y los humanos que practicaban el chamanismo, una vez arrebatado el Reino de las Tres Lunas a los elfos.

La familia Usui fue rival de los Black durante muchos años y ejerció la regencia hasta que una compleja maniobra política situó a los Black como familia gobernante.

La única ocasión conocida en la que la familia combatió dividida entre bandos distintos fue durante la Guerra de la Fundación, que terminó con la derrota de Mana Black a manos de su hermano Anthony Black y de la esposa de este, Irina D’Aerte.

«Todo el mundo teme a Anthony. Es una de las cosas que encuentro más adorables de él.» Mana Black, última Reina-Demonio de Lis

Poder

La familia Black posee en su linaje la Magia de Sangre.

Además, un pacto realizado con Etsu, el Dios de las Almas, otorgó juventud eterna a la familia imperial y, por tanto, a los Black vinculados a ella.

Nana Black es la única miembro conocida que ha renunciado a este privilegio.

Rumores y folclore

«He oído cosas espantosas sobre mi familia. Algunas incluso son falsas.» Mana Black, última Reina-Demonio de Lis

La antigüedad de la familia Black, su relación con los demonios y el temor que despertaron durante siglos han dado lugar a numerosas supersticiones. Algunas son conocidas en buena parte del mundo; otras sobreviven únicamente en los territorios que estuvieron bajo su dominio.

  • Es tradicional que al casarse con un Black el apellido del consorte pase a ser Black, salvo excepciones modernas, sobre todo en la rama de la Familia Imperial.

  • En el antiguo Reino de las Tres Lunas todavía se dice que nunca debe derramarse sangre ante un Black, pues una vez vista puede reclamarla como propia. La superstición ha dado lugar a numerosas normas de etiqueta, entre ellas la costumbre de no servir carne poco cocinada cuando un miembro de la familia es invitado a una mesa.

  • Se considera de pésimo augurio que un Black pregunte dos veces por el nombre completo de una persona. Según la tradición, la tercera vez no necesita preguntarlo.

  • Una vieja superstición asegura que los espejos reconocen a los Black antes que las personas. Por este motivo, durante siglos algunas familias cubrían los espejos de la casa cuando esperaban la visita de uno de ellos.

  • Existen numerosas historias sobre miembros de la familia que aparecen en pinturas, documentos o relatos anteriores a su supuesto nacimiento. Los historiadores suelen atribuir estos casos a errores de identificación provocados por el parecido entre miembros de una misma dinastía.

  • En determinadas regiones todavía se utiliza la expresión «tener una deuda con los Black» para referirse a una obligación que probablemente sobrevivirá al deudor.

  • Se cree que los demonios son incapaces de mentir directamente a un Black. Otras versiones de la misma leyenda sostienen exactamente lo contrario: que fueron los Black quienes aprendieron de los demonios a decir siempre la verdad sin revelar jamás lo que saben.

  • Algunos soldados conservan la costumbre de hacerse una pequeña herida en un dedo antes de una batalla en la que participe un Black. Una gota de sangre entregada voluntariamente, según la superstición, evita que la familia tenga que reclamar una cantidad mayor.

  • Una antigua canción infantil del Reino de las Tres Lunas aconseja a los niños no seguir a personas vestidas de negro después del anochecer, aunque les prometan devolverles algo que hayan perdido.

  • Entre las familias nobles existe la creencia de que un Black nunca olvida una ofensa. La versión más tranquilizadora añade que tampoco olvida un favor.

  • Numerosos cuentos atribuyen a la familia la existencia de habitaciones sin puertas, criptas sin cadáveres y árboles genealógicos con nombres borrados. La mayoría de estas historias son imposibles de verificar.

  • Se dice que cuando un Black muere, los demonios guardan silencio durante una noche por respeto. Nadie ha explicado satisfactoriamente cómo se supone que puede comprobarse esta afirmación.

  • Una superstición especialmente antigua afirma que la sangre de todos los Black está unida, de modo que derramar la de uno de ellos puede ser percibido por los demás independientemente de la distancia. No existen pruebas conocidas de que esto sea cierto.

  • Algunas familias que combatieron contra los Black conservan una costumbre peculiar: jamás pronuncian su apellido durante un funeral. Según la tradición, los muertos no necesitan saber quién sigue vivo.

  • Entre los campesinos del antiguo territorio Black se decía que tener a uno de ellos como enemigo era una desgracia, tenerlo como amigo era peligroso y que un Black no supiera quién eras constituía una vida razonablemente bien aprovechada.

Genealogía