Santa Junko, Diosa del Bien

Descripción

Es la primera Santa, es decir, la primera mortal deificada.

En algún momento de la antigüedad algunos mortales, hartos de la guerra eterna de Yama, la Diosa del Mal, nació una niña tocada por el poder de Nozomi, que creció como defensora.

Repelió ofensivas, unió ciudades y se cuenta que el Antiguo Imperio Élfico fue su gran obra.

No odia a Yama, sino que se compadece de ella.

Poderes

Su bendición es buscada por muchos, pero pocos son los tocados verdaderamente por ella.

Yama odia a los hijos de Junko, ya que por sangre no pueden ser corrompidos.

Aspecto

Desde que proliferan los humanos, suele presentarse como una joven de raza humana de unos 25 años, frágil, sonriente y habladora.

Por mucho mal que vea, para ella la esperanza no es negociable.

Culto

  • Se la venera en todo el Imperio y más allá.
  • Cada generación escoge a un mortal como compañero durante un tiempo. Las razones de su elección siguen siendo un misterio.
  • Ninguna deidad ha tenido jamás tantos falsos campeones. Con el tiempo, muchos de ellos terminaron convirtiéndose en auténticos dolores de cabeza para los villanos.
«Los héroes de Junko rara vez saben que lo son. Quizá por eso suelen llegar justo a tiempo.» Anthony Black, Emperador Eterno