
Introducción al Espiritismo
El espiritismo es la capacidad de establecer una conexión con la parte de la Canción de la Creación en la que permanecen los ecos de la existencia de las personas fallecidas.
Se cree que su origen se encuentra en las supersticiones chamánicas de los primeros siglos de la humanidad. La familia D’Aerte, que perfeccionó esta disciplina, posee además una afinidad especial con ella dentro de su linaje.
«El peor error de un espiritista no es abrir la puerta. Es olvidar que también tendrá que cerrarla.» Christine Áster
Componentes del espiritismo
El elemento más importante de una invocación es el nexo: un objeto estrechamente asociado al espíritu al que se desea llamar. Cuanto más intenso fuera el vínculo emocional entre la persona fallecida y el objeto, mejores serán los resultados.
La sangre de un descendiente funciona especialmente bien. Si el propio descendiente actúa como invocador, la resonancia suele ser excepcional.
Los espíritus se llaman mediante tres fases:
- Se dibuja y activa la barrera de contención.
- Se coloca el nexo y se realiza la llamada del espíritu.
- Se mantiene el círculo completo durante toda la comunicación.
Barrera de contención
La barrera de contención es un círculo de runas dividido en zonas: para el invocador y sus acompañantes, otra que actúa como puerta del Velo y finalmente en el centro, la destinada al espíritu.
Si la barrera no es lo bastante fuerte, el espíritu puede romperla y liberarse. En ese caso, no podrá regresar a la Canción por los medios habituales.
Llamada del espíritu
La facilidad para llamar a un espíritu es directamente proporcional a la resonancia que tuvo la persona en vida y el lugar donde reposa al menos una parte de sus restos e inversamente proporcional al tiempo transcurrido desde su fallecimiento.
Las personas que dejaron una huella profunda en la Canción son más fáciles de localizar. En cambio, los ecos de quienes murieron hace siglos pueden haberse debilitado, fragmentado o confundido con otros recuerdos.
Mantenimiento del círculo
El círculo debe mantenerse durante todo el tiempo que se desee hablar con el espíritu. Sólo los interlocutores situados en la zona designada pueden interactuar con él.
Las fluctuaciones de maná pueden debilitar la barrera de contención y permitir que el espíritu la rompa.
Conversión en familiar
Una vez invocado, el espíritu puede establecer un contrato de familiar mediante el ritual adecuado.
Este proceso no devuelve la vida a la persona fallecida, pero permite que su eco permanezca vinculado a un médium.
Otras capacidades del espiritismo
- Existen versiones reducidas de los rituales espiritistas, como la tabla de glifos. Su uso puede resultar peligroso, pues el espíritu invocado se selecciona de forma imprevisible.
- Determinadas esencias aromáticas facilitan el tránsito de los espíritus entre ambos lados del Velo.
- Es habitual contratar a un espiritista para purificar una vivienda antes de habitarla, especialmente cuando existen antecedentes de muerte violenta o actividad espiritual.
Limitaciones
- El espiritismo no devuelve la vida.
- En la mayoría de los casos, un espíritu convertido en familiar sólo puede volver a resonar en la Canción a través de su médium.
- Un espíritu liberado de un círculo de contención puede alterar la Canción si posee suficiente voluntad.
- Un espíritu sólo puede responder según los recuerdos y conocimientos que conservase en el momento de su muerte.
Curiosidades
- Existen mapas de riesgo espiritual en las ciudades y poblaciones más importantes para evitar construir en zonas de alta actividad.
- En ocasiones, una divinidad acompaña al espíritu invocado. Se desconoce por qué ocurre, aunque los mensajes transmitidos en estas circunstancias suelen considerarse especialmente importantes.
- No subestimes jamás la posibilidad de invocar el espíritu de una mascota fallecida.
- El Imperio ha distribuido entre varias de sus sedes de magia más importantes las cenizas de ciertos eruditos para facilitar su invocación.
- La mayoría de los grandes archivos históricos conservan al menos un espiritista entre su personal. En ocasiones, resulta más rápido preguntar directamente al autor de un documento que descifrar su caligrafía.