Archivo Imperial
Retrato de Luna D'Aerte

Imperio Eterno

Luna D'Aerte

Princesa imperial, estratega y arquitecta de la primera expansión del Imperio Eterno.

Registro

Especie
Humana
Especialidad
Nigromancia, espiritismo, magia de sangre, estadismo, táctica y estrategia.
Facción
Imperio Eterno
Residencia
Palacio Real de Enybia
Estado
Fallecida
Nacimiento
7/9/-146

Luna D’Aerte

Luna D’Aerte fue la primogénita de los emperadores fundadores del Imperio Eterno, Anthony Black e Irina D’Aerte.

Militar, estratega, administradora y diplomática, dirigió buena parte de las campañas que consolidaron la expansión inicial del Imperio y transformó las conquistas militares en una estructura política estable.

Es recordada como la impulsora de las Vías Lilianas, el sistema de comunicaciones que permitió integrar administrativamente los nuevos territorios imperiales.

Apariencia

Su porte era regio. Su ojo izquierdo era de un celeste tan claro que parecía gris. Su ojo derecho era de color rojo sangre. Sus cabellos eran rubios como la luz del sol.

Su cuerpo estaba bien formado y equilibrado.

Personalidad

Era una mujer pragmática, seca y cortante, y aunque su carácter fue suavizándose con los años, sus enfados eran temidos en la corte.

Podía llegar a ser muy caprichosa, sobre todo en tiempos de inactividad. Aunque muchas veces podía conseguir las cosas por sí mismas prefería que alguien se las procurara.

Y sin embargo cuando sonreía, el mundo lo hacía con ella.

Política

Luna diseñó sistemas con la mirada puestas en siglos vista, pero jamás tuvo un territorio que gobernar, por lo que su función fue dar soporte a la obra de sus padres.

Algunas fuentes extranjeras interpretan erróneamente su carácter dominante y su presencia constante en los órganos de gobierno como una ambición personal por el poder, cuando en realidad nunca gobernó un territorio propio.

Poder

Aunque era capaz de usar magia de sangre y espiritismo, su poder mágico estaba vinculado principalmente a la nigromancia.

En el campo de batalla usaba la magia de sangre con fines intimidatorios, provocando un eclipse de sangre, una técnica que no se ha podido reproducir.

Nunca destacó por la potencia bruta de sus hechizos, sino por su extraordinaria capacidad para coordinar grandes formaciones de cascarones vacíos.

Historia

Juventud

Luna nació en el año -146 CI, coincidiendo con el final de la Guerra de la Fundación y la firma del Acta de Lirios.

Desde muy joven acompañó a los ejércitos imperiales y adquirió experiencia en la defensa de la Muralla de la Muerte, donde comenzó a forjar su reputación como estratega.

Su visión de la guerra evolucionó pronto. Aunque inicialmente deseaba continuar las campañas militares sin interrupción, comprendió que un imperio necesitaba algo más que victorias en el campo de batalla.

Por ese motivo abandonó temporalmente el frente para completar su formación en economía y administración.

«He leído biografías mucho peores. También algunas bastante más imaginativas.» Lullaby

Guerras de la Unificación

Tras la fundación del Imperio Eterno, Luna recibió el mando de algunas de las campañas más importantes de la expansión imperial.

Su estilo militar se caracterizaba por la flexibilidad.

Frente a fortalezas prefería el asedio. Contra grandes máquinas de guerra recurría al sabotaje. Frente a magos desplegaba artillería pesada y cuadros de cascarones vacíos.

Su principio estratégico quedó resumido en una frase que todavía se estudia en numerosas academias militares.

«La estrategia consiste en no ofrecer al enemigo la guerra para la que se ha preparado.»

Reino de Zaera

Durante la conquista del Reino de Zaera dirigió el largo asedio de su capital.

La campaña se prolongó durante seis años debido a la enorme fortificación de la ciudad y a la presencia de un áster que protegía sus murallas.

Tras la victoria decidió conservar parte de la estructura política existente, integrando a la nobleza superviviente dentro del nuevo sistema imperial.

Guerra del Trono

Años después dirigió la campaña contra el Reino de Ulenya durante la conocida como Guerra del Trono.

La resistencia conjunta de elfos, orcos y hadas transformó la campaña en una guerra larga y costosa.

Tras comprobar que la derrota militar completa del reino tendría un coste desproporcionado, negoció un tratado que permitió la incorporación de Ulenya al Imperio como una unidad administrativa con amplias competencias propias.

Reino de Enybia

Posteriormente asumió el mando de la ofensiva definitiva contra el Reino de Enybia.

La campaña avanzó al mismo ritmo que la construcción de las Vías Lilianas, estableciendo fortalezas, caminos y nuevos asentamientos conforme progresaban los ejércitos imperiales.

La caída del último rey brujo supuso la incorporación definitiva del Reino de Enybia al Imperio.

Las Vías Lilianas

La mayor obra de Luna D’Aerte no fue una campaña militar, sino una infraestructura.

Las Vías Lilianas comenzaron a construirse en el año 24 del Calendario Imperial y finalizaron doce años después.

Su objetivo era comunicar las distintas regiones del Imperio mediante una red de caminos fortificados, castillos y puestos militares que garantizaban el movimiento de ejércitos, mercancías y funcionarios.

La red terminó convirtiéndose en uno de los pilares de la administración imperial y permitió integrar de forma efectiva los territorios conquistados.

Diplomacia

Tras las campañas militares, Luna asumió un papel cada vez más diplomático.

En el año 37 contrajo matrimonio con el príncipe heredero del Imperio Zafiro, Dean de Zafiro.

Un año más tarde consiguió que el Reino de Bosque Verde se incorporase al Imperio como Estado Asociado mediante un tratado, evitando una nueva guerra.

La traición de Zafiro

En el año 39 nació su único hijo, William D’Aerte.

Dos años después, Luna fue asesinada por su esposo, el príncipe Dean de Zafiro.

Su muerte provocó una conmoción sin precedentes en el Imperio. Para asistir al funeral, los emperadores permitieron regresar temporalmente del exilio a Mana Black, antigua Reina Demonio y una de las principales enemigas de la dinastía D’Aerte.

Dean de Zafiro fue ejecutado poco después por Irina D’Aerte.

La muerte de Luna puso fin a una de las carreras políticas y militares más brillantes de la historia imperial.

Legado

Gran parte del modelo de integración territorial que todavía emplea el Imperio procede directamente de las reformas impulsadas durante su vida.

La figura de Luna D’Aerte marcó profundamente la expansión inicial del Imperio.

A diferencia de otros comandantes, no concebía las campañas como un fin en sí mismas.

Su objetivo era transformar cada victoria militar en una estructura permanente de gobierno, comunicaciones y administración.

En el año 39 nació su único hijo, William D’Aerte, dos años antes de su asesinato.

Tras su muerte en el Imperio Zafiro se decretó fiesta nacional por el inminente retorno del príncipe Dean de Zafiro. La emperatriz lo ejecutó usando un hechizo.

«Una guerra se gana con ejércitos. Un imperio se conserva con caminos, impuestos y paciencia.» Luna D'Aerte

Curiosidades

  • Los emperadores prohibieron venerar a Luna como Santa. Se desconoce el motivo.
  • El pueblo del Reino de las Tres Lunas cree que Nana Black era su reencarnación.
  • Se cree que si el Imperio todavía no ha destruido el Imperio Zafiro es porque los emperadores continúan en duelo por su pérdida.
  • Los emperadores no han vuelto a tener hijos tras la muerte de Luna D’Aerte.
  • Cuando Luna se encaprichaba con algo, casi siempre acababa consiguiéndolo. No porque fuera princesa, sino porque nadie quería averiguar cuánto tiempo podía mantener una discusión con ella.
  • Los cortesanos distinguían entre un «capricho de Luna» y una orden imperial. El primero solía resultar más difícil de ignorar.
  • Irina D’Aerte acostumbraba a decir que el mayor enemigo de la administración imperial era el aburrimiento de su hija.
  • El funeral de Luna fue la única ocasión conocida en la que Mana Black recibió permiso para regresar al Imperio después de su exilio, reuniendo de nuevo a Anthony Black e Irina D’Aerte con ella.